lunes, 8 de noviembre de 2021

1581. Progresando adecuadamente...

    Mire, profe. El polinomio  x3 + Ax2 + Bx + C  tiene tres ceros... ¿Qué condición deben cumplir los coeficientes A, B y C para que los tres ceros estén en progresión aritmética? ¿Y si la progresión fuera geométrica?

    Pepe Chapuza ha propuesto este reto... ¿Progresas con las progresiones? ¿Te atreves a resolverlo?

SOLUCIÓN

    Nina Guindilla llamó Z al segundo cero (que era el término central de la progresión).

    Profe, mire. Si la progresión es aritmética de diferencia D, los tres ceros son Z−D, Z y Z+D. Por tanto el polinomio se puede factorizar y desarrollar así:

(x−Z+D) (x−Z) (x−Z−D)  =  x3 − 3Z x2 + (3Z2−D2) x − Z3 + D2Z

por lo que igualando los coeficientes tenemos

A = −3Z
B = 3Z2−D2
C = −Z3 + D2Z
y por tanto
Z = −A/3    de la primera igualdad
D2 = A2/3 − B    de la segunda igualdad
C = A3/27 −A3/9 + AB/3    de la tercera igualdad
    Así que...
2A3 − 9AB + 27C  =  0

    Nina había conseguido la primera condición. Sigamos oyéndola...

    Mire, profe. Si la progresión es geométrica de razón R, los tres ceros son Z/R, Z y Z·R. Por lo tanto el polinomio se puede factorizar y desarrollar así:

(x−Z/R) (x−Z) (x−Z·R)  =  x3 − Z(1/R+1+R) x2 + Z2(1/R +1+R) x − Z3

por lo que igualando los coeficientes tenemos

A = −Z(1/R+1+R)
B = Z2(1/R +1+R)
C = −Z3
y por tanto
Z = −B/A    de las dos primeras igualdades
C = B3/A3    de la tercera igualdad
    Así que...
A3C − B3 = 0

    Ya teníamos la segunda condición... 

    Pero esto se entiende mejor con ejemplos, así que propuse como ejercicios calcular los ceros en progresión aritmética del polinomio  x3 − 21x2 + 122x − 168  y los ceros en progresión geométrica del polinomio  x3 − 26x2 + 156x − 216 .

RESOLUCIÓN

    Mire, profe. 

    Comprobamos la primera condición con el primer polinomio...

2·(−21)3 − 9·(−21)·122 + 27·(−168)  =  0
 por lo que.
Z = −(−21)/3 = 7
D2 = (−21)2/3 − 122 ) = 25
D = √25 = 5    (también −5)
 y los ceros son
2, 7 y 12.

    Y ahora la segunda condición con el segundo polinomio...

(−26)3·(−216) − 1563 = 0
por lo que  
Z = (−156)/(−26) = 6
1/R+1+R = −(−26)/6 = 13/3
3 + 3R + 3R2 = 13R
3R2 − 10R + 3 = 0
R = ( 5 + √(25−9) ) / 3 = 3    (también 1/3)
y los ceros son
2, 6 y 18.

    Felicité a Yoyó Gaviota...

domingo, 7 de noviembre de 2021

1580. La aritmética del reloj...

    Mire, profe. Son las diez, dentro de cinco horas serán las...

    Contesté a Pepe Chapuza que serían las tres... Pepe escribió en la pizarra:  10 + 5 = 3 . Los compañeros se echaron a reír pero yo le di la razón a Pepe. Comenté que en la aritmética modular esa operación es válida, pero que se escribía mejor así:  10 + 5 ≡ 3  (quince equivale a tres). También, que en el reloj de 12 horas tenemos que  12 ≡ 0  (12 equivale a 0). Y que también se podían multiplicar las horas... Por ejemplo,  11·8 ≡ 4  (88 equivale 4) porque 4 es el resto de dividir 88 entre 12.


    Pepe hizo una pregunta interesantísima:

    Profe, si el producto de dos horas  A·B ≡ 1 , ¿se podría decir que son horas inversas? 

    Le volví a dar la razón a Pepe. Le dije que eran inversos modulares. Y le pedí a la clase que localizaran las parejas de inversos modulares en el reloj, esto es, la parejas de inversos en módulo 12.

SOLUCIÓN

    Nina Guindilla dedujo que las horas pares no tenían inverso modular porque el producto sería par y el resto de dividir entre 12, que también es par, no podía ser 1.

    Mire, profe. 12 es múltiplo de 3 así que tampoco pueden tener inverso modular ni 3 ni 9 porque el producto sería múltiplo de 3 y entonces el resto tampoco será 1. Así que me quedaban pocas opciones... Cogí la tabla de multiplicar y llegué a la conclusión de que las únicas horas que tienen inversos en la aritmética del reloj son: 1, 5, 7 y 11.

1·1 = 1 = 1 + 0·12
5·5 = 25 = 1 + 2·12
7·7 = 49 = 1 + 4·12
11·11 = 121 = 1 + 10·12
    O, como hemos visto
1·1 ≡ 5·5 ≡ 7·7 ≡ 11·11 ≡ 1
    ¡Son horas autoinversas!

    ¿Pedí a los chicos que investigaran las parejas de inversos en módulo 11, y en módulo 13.

RESOLUCIÓN

    Profe, mire. En módulo 11 estamos quitando una hora al reloj y en módulo 13 se la estamos poniendo. (Serían relojes muy útiles las noches del cambio horario en vez de estar adelantando o atrasando una hora, jajaja...). Recordemos que en el reloj de 11 horas,  11 ≡ 0 , y en el de 13 horas,  13 ≡ 0 . ¡En estos relojes aparece la hora cero!

    Por el razonamiento de Nina se puede deducir que solo tienen inverso modular los números de esos extraños relojes que sean coprimos del módulo. Como 11 y 13 son primos, eso ocurre para todos los números del respectivo reloj (excepto para el 0 evidentemente). Enlazo con líneas las parejas de inversos modulares:


    Yoyó Gaviota no se limitó a hacer sendos dibujos que parecían caras de gato... Hizo las comprobaciones:

    En módulo 11:
1·1 = 1 = 1 + 0·11
2·6 = 12 = 1 + 1·11
3·4 = 12 = 1 + 1·11
5·9 = 45 = 1 + 4·11
7·8 = 56 = 1 + 5·11
10·10 = 100 = 1 + 9·11
    En nódulo 13:
1·1 = 1 = 1 + 0·13
2·7 = 14 = 1 + 1·13
3·9 = 27 = 1 + 2·13
4·10 = 40 = 1 + 3·13
5·8 = 40 = 1 + 3·13
6·11 = 66 = 1 + 5·13
12·12 = 144 = 1 + 11·13

viernes, 5 de noviembre de 2021

1579. En perfecta armonía

    Pepe Chapuza estaba calculando fracciones egipcias, que son sumas de fracciones unitarias como por ejemplo esta: 1/2 + 1/4 + 1/5 = 19/20. Entonces se me ocurrió preguntar cuánto sumaban las infinitas fracciones unitarias... Pepe no tardó en responder...

    Mire, profe. Hay sumas con infinitos sumandos con resultado finito (son series convergentes) y otras con resultado infinito (son series divergentes). 

    Entre las series convergentes hay series geométricas: la suma de los infinitos términos de una progresión geométrica de razón menor que 1 cuya fórmula aprendimos hace tiempo. Por ejemplo



con la que se puede ilustrar la paradoja de la dicotomía de Zenón... Con longitudes...



o con áreas...


    Entre las series divergentes está la serie armónica (que se llama así por los armónicos musicales)


    Que la serie armónica sea divergente está demostrado desde hace mucho tiempo y de muchas maneras diferentes. Busca alguna de estas demostraciones...

SOLUCIÓN

    Nina Guindilla trajo la siguiente demostración


    Mire, profe. El área azul (claro y oscuro) sería el valor la serie armónica  ∑k>0 ( 1/k )  mientras que el área bajo la hipérbola equilátera (azul oscuro) sería  ʃ 1∞ ( 1/x ) dx . Por tanto

    ∑k>0 ( 1/k )  ≥  ʃ 1∞ ( 1/x ) dx  =  ( ln x ) /1∞  =  ln ∞ − ln 1  =  ∞

    (Recordamos que las series infinitas y las integrales impropias son límites...)

    Nina, además, encontró algo interesante...

    Profe, mire. El área azul claro sería  ∑k>0 (1/k)  −  ʃ 1∞ ( 1/x ) dx  =  ∞ − ∞  que constituye una indeterminación..., pero puede realizarse de otra manera:

∑k>0 ( 1/k − ʃ kk+1 ( 1/x ) dx )  =  
=  ∑k>0 ( 1/k − ( ln x ) /kk+1 )  =
=  ∑k>0 ( 1/k − ln (k+1) + ln k )  =
=  ∑k>0 ( 1/k − ln (1+1/k) )
o de forma equivalente
∑k>0 ( ʃ kk+1 ( 1/E(x) − 1/x ) dx )  =
=  ʃ 1∞ ( 1/E(x) − 1/x ) dx 

que es una serie convergente cuyo valor  γ  (gamma) se denomina constante de Euler...

γ  =  −Π'(0) =  0,5772...

    Debió aclarar Nina que la función E indica la parte entera y la función Π generaliza los números factoriales:  Π(x) = ʃ 0∞ ( tx/et ) dt ;  Π(n) = n! .
    Dejemos aún el tema abierto...

RESOLUCIÓN

    Como el tema estaba abierto, entró Yoyó Gaviota...

    Profe, mire. La divergencia de la serie armónica se puede demostrar más fácilmente...

1 + 1/2 + (1/3+1/4) + (1/5+1/6+1/7+1/8) + ...  >
>  1 + 1/2 + (1/4+1/4) + (1/8+1/8+1/8+1/8) + ...  =
=  1 + 1/2 + 1/2 + 1/2 + ...  =  ∞.

    Sin embargo, la serie 1 − 1/2 + 1/3 − 1/4 + 1/5 − 1/6 + 1/7 − 1/8 + ... = ∑k>0 ( (−1)k−1/ k ), llamada serie armónica alternada, converge a ln2. Como 1/(1+x) = ∑k>0 ( (−1)k−1 xk−1 ), podemos integrar, ln (1+x) = ∑k>0 ( (−1)k−1 xk / k ) ya que ln 1 = 0. Para x = 1 se tiene el resultado.

jueves, 4 de noviembre de 2021

1578. La botella de Klein

     Estábamos fabricando cintas de Möbius: cortábamos una cinta los suficientemente larga, la torcíamos media vuelta y cosíamos los extremos. Lo interesante de las cintas de Möbius es que solo tenían una cara y solo tenían un borde. Además, las cintas de Möbius eran quirales: se podían torcer a la derecha (cintas dextrorsas o dextrógiras) o a la izquierda (cinta sinistrorsas o levógiras). 

    Pepe Chapuza estaba manipulando dos cintas de Möbius...
    Profe. Estoy intentando pegar los bordes de dos cintas de Möbius, y se me han roto...

    ¿Qué pasaría si (con mucha habilidad) alguien pudiera pegar los bordes?

SOLUCIÓN

    ¡No sé cómo lo hizo Nina Guindilla! 

    Mire, profe. Tenía dos cintas de Möbius anchas y transparentes. Una dextrorsa y otra sinistrorsa. Cortando con las tijeras estreché por una parte ambas cintas. Cogí el pegamento y en un momento dado no pude pegar un trozo de los bordes de la parte ancha para dejar pasar la parte estrecha. Este fue el resultado:

    Era una botella de Klein... ¡Una superficie que solo tiene una cara! (Se puede llenar la botella por la base...) Si Nina hubiera estado en un espacio de cuatro dimensiones habría podido pegar los dos bordes completamente..

    Si Nina hubiera tenido las dos cintas de Möbius dextrorsas, ¿qué habría conseguido?

RESOLUCIÓN

    Yoyó Gaviota investigó...

    Profe, mire. En un espacio de cuatro dimensiones no hay diferencia entre cintas de Möbius dextrorsas o sinistrorsas. Pasa lo mismo con los sentidos de giro (positivo y negativo) en el plano, que no tienen mucho sentido en el espacio de tres dimensiones. (Una pelota rueda en sentido positivo por un lado y en sentido negativo por el otro...) Por lo tanto da igual cómo sean las cintas de Möbius. Topológicamente hablando, siempre se obtiene una botella de Klein.

1577. En estéreo...

     Pepe Chapuza empezó a hablar de la proyección estereográfica...

    Profe, mire. La esfera es tangente al (y sobre el) plano. Si tomamos como foco el polo norte, los puntos de la esfera se pueden proyectar sobre el plano. Bueno, todos los puntos de la esfera salvo el propio foco... Esta proyección se utiliza para hacer mapas...

    Comenté que el problema del polo norte se podía resolver con la esfera de Riemann...
 
    Investiga el asunto...

SOLUCIÓN

    Profe, mire. La esfera de Riemann no es otra cosa que el plano de Gauss al que le hemos añadido solo un punto: { ∞ }. Así que al polo norte le corresponde el punto { ∞ }.

    Nina Guindilla no se quedó ahí; puso un ejemplo...


    Mire, profe. Si en una esfera de diámetro 1, tangente al (y sobre el) plano en el punto { 0 }, inscribimos un octaedro regular, con un vértice en el polo norte, entonces los seis vértices del octaedro se proyectan en los puntos { 0, 1, i, −1, −i, ∞ }.

    Nina dibujó también las proyecciones estereográficas (más o menos) de los otros sólidos de Platón:
    Mire, profe. En el centro el dodecaedro, arriba el tetraedro, a la izquierda el cubo y a la derecha el icosaedro... No he coloreado las caras que contienen al vértice que se halla en el punto { ∞ } porque tienen un área infinita...

    Creo que alguien quería decir algo...

RESOLUCIÓN

    ¡Cómo iba a faltar Yoyó Gaviota en la charla...! 

    Profe, mire. Los diagramas de Schlegel son también proyecciones estereográficas (más o menos) de poliedros, pero sin ningún vértice en el polo norte. Ahora no hace falta el punto { ∞ }.
   
Si no sabes a qué poliedro corresponde cada diagrama los colores te pueden dar una pista...

    Con "el más o menos" se advierte de que las proyecciones dibujadas no son perfectas pero topológicamente correctas...

    Dejamos al lector interesado que busque diagramas de Schlegel de otros polieros...

martes, 2 de noviembre de 2021

1576. ¿Serán coprimos?

     Empecé la clase pidiendo a mis alumnos que eligieran dos números naturales al azar... En ese momento me interrumpió Pepe Chapuza...

    Disculpe, profesor. ¿Podría elegir unos naturales tan grandes para los cuales el universo no tuviera espacio suficiente para poder escribirlos?

    La clase esbozaba una irónica sonrisita pero mi respuesta fue tajante: sí... Y seguí con mi discurso... La cuestión era sencilla. ¿Cuál era la probabilidad de que los naturales elegidos fueran coprimos o primos entre sí o primos relativos o (como preferimos decir los profes) de que su máximo común divisor fuera 1...? Pepe se rascó la cabeza... Hizo un dibujo y empezó a divagar:
    Mire, profe. Siempre recordaré la primera vez que me pidieron en un examen el MCM y el MCD de dos números. Yo, tan despistado como de costumbre, contesté 1900 y 1400 pensando que se trataban de números romanos...

    Yo también me acordaba (ahora era yo el que sonreía), pero había que seguir con el tema del día...

    Profe, mire. Está claro que si el número no se puede escribir de lo grande que es, menos se puede descomponer en factores primos... Y salvo que ambos naturales fueran múltiplos de 2 o de 5 (cosa sencilla de averiguar si conocemos la última cifra de cada uno) sería humanamente imposible encontrar divisores primos comunes...

    Le dije a Pepe que no se rindiera. Que se acordara del principio de incertidumbre para objetos diminutos como el electrón. Aunque no se pudieran calcular a la vez su velocidad y su posición en el átomo, sí se podía averiguar la región en la que había una probabilidad dada de encontrarlo... (Por eso ya no se habla de órbitas sino de orbitales.)

    Entiendo lo que quiere decir, profe... Aunque no se pudieran factorizar los enormes naturales que he elegido siempre quedaba el cálculo de probabilidades para abordar el asunto... 

    Sabía que si Pepe estaba convencido la clase respondería. Dejémosla indagar...

SOLUCIÓN

    Nina Guindilla respondió, como siempre. Nina nunca me falla...

    Profe, mire. La probabilidad de que un número sea múltiplo de un primo  p  es 1/p. La probabilidad de que los dos números sean múltiplos de p (sucesos independientes) será  1/p · 1/p = 1/p2. La probabilidad de que alguno no sea múltiplo de p (suceso contrario) será 1−1/p2. Si recordamos la fórmula de la suma de los infinitos términos de una progresión geométrica tenemos que

1 / (1−1/p2) =  1 + 1/p2 + 1/p4 + 1/p6 + ... = ∑n (1/p2n)     (n≥0)
1−1/p2 = 1 / ∑n (1/p2n)     (n≥0)

    Los dos números elegidos serán coprimos si no tienen ningún factor primo común, es decir, la intersección de los sucesos contrarios de antes, y como estos son independientes, la probabilidad será el producto de probabilidades...

∏p (1−1/p2)      (p primo)     =
=  ∏p ( 1 / ∑n (1/p2n) )      (p primo; n≥0)     =
=  1 / ∏p ∑n (1/p2n) )      (p primo; n≥0)     =
=  1 / ∑m (1/m2)      (m>0)

    Este último paso había que detallarlo... y Nina lo detalló...
    
    Mire, profe. Multiplicando potencias de números primos se van obteniendo todos los números naturales. Así que multiplicando inversos de cuadrados de potencias de números primos se van obteniendo todos los inversos de los cuadrados de los números naturales...

    A Nina le faltaba el último cálculo. La clase tenía otro día para pensar...

RESOLUCIÓN

    Yoyó Gaviota terminó los cálculos:

    Mire, profe. La serie de Maclaurin para la función seno es

sen x  =  ∑n ( sen(n)(0) ·  xn/n! )      (n≥0)

(la serie de Maclaurin es la serie de Taylor centrada en x=0).

    Como las derivadas sucesivas de la función seno tienen un comportamiento cíclico ...


... la serie queda ... 
sen x  =  ∑n ( (−1)(n−1)/2· xn / n! )      (n>0  impar)
(o también)
sen x  =  ∑n ( sen (n·π/2) · xn / n! )      (n>0  impar)
... y por tanto
sen x / x  =  ∑n ( (−1)n/2· xn / (n+1)! )     (n≥0  par)
(o también)
sen x / x  =  ∑n ( cos (n·π/2) · xn / (n+1)! )     (n≥0  par) 

    Para x=0 tomamos límites. (Cuando  x  tiende a  0 ,  senx / x  tiende a  1 ) 

    Como las raíces de  sen x / x  son de la forma  ± m·π  (m >0)  y el término independiente de su serie es  1  (es el límite de antes) tendremos

 sen x / x  =  ∏m ( (x−m·π)/(−m·π) · (x+m·π)/(m·π) )      (m >0)     =
=  ∏m ( (1−x/m/π) · (1+x/m/π))      (m >0)     =
=  ∏m (1−x2/m2/π2)      (m >0) 

    Los términos de segundo grado deben coincidir. En la suma, para n = 2 nos queda −x2/3! = −x2/6 y en el producto nos queda  ∑m (−x2/m2/π2)  (m >0)  así que igualando

−x2/6  =  ∑m (−x2/m2/π2)      (m >0)
y multiplicando por −π2/x2
π2/6  =  ∑m (1/m2)      (m >0) 

que es el inverso de la probabilidad buscada. La solución es  6 / π2  =  0,607927

    Solo añadí algunos comentarios:

    La solución era 1/ζ(2) donde la función

 ζ(z) = ∑m (1/mz)      (m >0)
(o también)
ζ(z) = ∏p ( 1 / (1−1/pz) )      (p primo)

se denomina función zeta de Riemann. Esta función se puede generalizar de forma continua y derivable a todo el plano complejo salvo para z=1. Los ceros de esta función constituyen uno de los grandes problemas matemáticos aún no resueltos. Euler calculó ζ(2) y otras imágenes de ζ. 

domingo, 31 de octubre de 2021

1575. Infinitos, quebrados y mantisas.

    Profe, mire. Hay infinitos números racionales e infinitos números irracionales en el intervalo [0, 1]. Racionales e irracionales están completamente mezclados... Quiero decir que entre dos racionales cualesquiera siempre hay un irracional y entre dos irracionales cualesquiera siempre hay un racional... Pero hay más irracionales que racionales. ¡Son dos infinitos diferentes!

    Esta afirmación de Pepe Chapuza había que explicarla...

SOLUCIÓN

    Nina Guindilla estaba en condiciones de explicarlo todo...

    Mire, profe. Vamos a probar que en el intervalo [0, 1] la cantidad de todos los racionales (infinito) es menor que la cantidad de todos los irracionales (también infinito). Es decir, son dos infinitos diferentes... Para ello vamos a ver que se pueden emparejar tales racionales con los números naturales, y diremos que ese infinito es numerable, mientras que no hay manera de emparejar los irracionales con los naturales, siempre quedan irracionales sin pareja, y diremos aquí que es un infinito no numerable..., un infinito mayor...

    Los compañeros estaban atentos...

    Empecemos con los racionales. Emparejar todos los racionales de [0, 1] con los naturales es lo mismo que establecer una sucesión de tales racionales. Hela aquí:

0/1, 1/1, 1/2, 1/3, 2/3, 1/4, 3/4, 1/5, 2/5, 3/5, 4/5, 1/6, 5/6, 1/7, 2/7, 3/7, 4/7, 5/7, 6/7, 1/8, ...

    A cada número racional de [0, 1] le corresponde una fracción irreducible cuyo denominador es positivo y cuyo numerador no es ni menor que cero ni mayor que el denominador. (Por comodidad llamaremos quebrados a estas fracciones.) La secuencia es evidente: primero van los enteros, luego va el medio, después los tercios, los cuartos, los quintos, los sextos... Llamemos a esta sucesión  A .

    Sigamos con los irracionales. Supongamos que los irracionales de [0, 1] también se pueden emparejar con los naturales, entonces habrá una sucesión  B  de todos ellos.

    Consideremos ahora la sucesión  C  definida así:  C(2n−1) = B(n) ;  C(2n) = A(n) . Esto es, en C se alternan los términos de  B  y de  A . (Irracional. racional, irracional, racional...) Todos los términos de  C  se pueden escribir como expresiones decimales con parte entera 0. (Para abreviar llamaremos mantisas a estas expresiones...)

C(1) = B(1) = 0,3550431...
C(2) = A(1) = 0.0000000...
C(3) = B(2) = 0,8466720...
C(4) = A(2) = 0,9999999...
C(5) = B(3) = 0,7712836...

    Me he inventado C(1), C(3) y C(5) lo cual es irrelevante... Los términos  C(2) = 0/1 = 0  y  C(4) = 1/1 = 1. Para C(6) habría dos posibilidades (dos mantisas que representan la misma cantidad):

C(6) = A(3) = 1/2 = 0,5000000...
C(6) = A(3) = 1/2 = 0.4999999...

    Elegimos la primera, 0,5000000... ¿Como continúa la sucesión  C ? Veamos...

    Hay infinitos quebrados que equivalen cada uno de ellos a dos mantisas: digamos una con período 0 y otra con período 9. Estos quebrados tienen denominadores de la forma 2a·5b (salvo si a=b=0 que corresponden a C(2) y C(4)). Para los términos C(2n) correspondientes vamos eligiendo las mantisas alternando el período 0 con el período 9. Así los siguientes casos serían 

C(12) = A(6) = 1/4 = 0,2499999... (período 9)
C(14) = A(7) = 3/4 = 0,7500000... (período 0)
C(16) = A(8) = 1/5 = 0,1999999... (período 9)
C(18) = A(9) = 2/5 = 0,4000000... (período 0)

    La cantidad de cifras del anteperíodo de estos quebrados es  máx(a,b) . Vamos a ver que si el denominador de  C(2n)  es  2a·5b  entonces  máx(a,b) < 2n . 

    Por lo pronto  máx(a,b) < 2a·5b  ya que si a = máx(a,b)  entonces  a < 2a ≤ 2a·5b  y si b =  máx(a,b)  entonces  b < 2b ≤ 2a·5b .

    Por otro lado, hay al menos un quebrado para cada denominador. Para cualquier denominador N tenemos al menos el quebrado 1/N. Así que si  A(n) = K/N , entonces  N≤n. Si  N = 2a·5b  entonces  2a·5b < 2n , por lo que la cantidad de cifras del anteperíodo de  C(2n) = K/N  será menor que 2n.

    Ahora volvemos a los ejemplos y consideremos la mantisa  M = 0,30698...  formada con el primer decimal de C(1), el segundo decimal de C(2), el tercer decimal de C(3) y así sucesivamente... Como para cada quebrado de la forma  K / (2a·5b) = C(2n)  el anteperíodo de su mantisa no incluye al decimal 2n-ésimo, entonces este decimal, que también lo es de M, está en la parte periódica, es decir, o es un 0 o es un 9. Así, M tiene infinitos ceros e infinitos nueves (porque fuimos alternando los períodos...). Y lo mismo le pasa a la mantisa de 1−M = 0,69301... (que será por tanto la única mantisa del número 1−M  al no tener ni período 0 ni período 9). 

    Pues bien. El número 1−M no está en la sucesión C porque difiere de C(1) en el primer decimal, de C(2) en el segundo decimal, de C(3) en el tercer decimal, y así sucesivamente. Además 1−M no puede ser racional porque la sucesión A. que es una subsucesión de C, recorre todos los quebrados. Por tanto 1−M es un irracional de [0, 1] sin pareja natural, que es lo que pretendíamos mostrar...

    ¿Puede alguien ilustrar con dibujos el razonamiento de Nina?

RESOLUCIÓN

    Yoyó Gaviota era un buen ilustrador...

    Mire, profe, Intercalar en C los términos de A y de B me recuerda al hotel de Hilbert:
    Las idea de las mantisas M y 
1−M se denominan método de la diagonal de Cantor:
    Al obtener 
1−M se produce esta mutación de dígitos decimales (sustituimos cada decimal D por 9
−D) como se aprecia en este "reloj decimal":
    El cardinal (cantidad) de los números racionales se denomina álef sub cero y el cardinal de los números irracionales se denomina bet sub uno. (Álef y bet son los nombres de las dos primeras letras de alfabeto hebreo.)
    ¡Hay dos infinitos diferentes!

    En realidad hay infinitos infinitos diferentes... Pero lo asombroso es que la mente finita del hombre empezase a entender el infinito...